Le Sucre Viajero: Republica Checa

¡Hola reposteros!

Hoy vengo con una nueva sección del blog, ¡Le Sucre Viajero!

Los que me sigais por Instagram (si no lo hacéis, ¡ya estáis tardando, os perdéis montones de novedades y fotos exclusivas!), sabéis que hace unas semanas, hice un viaje por parte de Centroeuropa. Y, como no podía ser de otra forma, aproveché a probar nuevos postres típicos y que aquí, en España, por desgracia, no es común degustar.

En este primer episodio, os traigo un pequeño retazo de la repostería tradicional y más conocida de la República Checa, en concreto, de Praga (su capital) y de Karlovy Vary (una pequeña ciudad situada al norte del país). Este puente, si tengo un poco de tiempo entre tema y tema, me dedicaré a experimentar por mi misma estas recetas. ¡Os iré retransmitiendo mis avances!

IMG_4663

Tipica tiendecita donde vendian los Trdlo o Trdelník

Para comenzar con este dulce tour, os presentaré el postre más conocido de Praga. Y digo el más conocido porque no puedes dar más de dos pasos por las empedradas callecitas de la ciudad sin toparte con una tienda o puesto donde vendan uno de los calientes y olorosos Trdelník. Se trata de una especie de canutillo, hecho con una masa de bollo, cocinada en un horno de leña o carbón y recubierto de azúcar y canela. Esa es su versión mas pura y clásica, pero era común ver a cientos de turistas degustándolos acompañado de chocolate, montones de siropes e incluso helado y diversas frutas. Yo me decanté por la opción tradicional, quería probar el sabor al natural del bollo y su cobertura. Mi hermana, adicta chocolatera, prefirió acompañarlo con crema de chocolate. Y he de decir que estaba espectacular de ambas formas.

IMG_4655

Con chocolate o al natural… ¿Con cual os quedáis? ¡Estaban de vicio los dos!

Otro día, viajamos a la ciudad de Karlovy Vary, de donde eran las conocidas Lazenske Oplatky, una especie de obleas rellenas de distintos sabores (vainilla, chocolate, nuez, manzana y canela, avellana, turrón, fresa…) Yo probé la de manzana, almendra, nuez y chocolate. Creo que me quedo con la de manzana y canela, la combinación me pareció increíble y super sabrosa, la mezcla del dulzor de la canela con la acidez de la fruta. Este postre será un poco más difícil recrearlo y más aun sus característicos grabados, aunque veré lo que puedo hacer.

IMG_4800

A la izquierda, oblea rellena de nuez y a la derecha, con chocolate. Mmmm… ¡Se me hace la boca agua! 

Ambos postres me encantaron, aunque sin duda el Trdelník se llevó la palma… ¿Vosotros con cual os quedaríais?

Contarlo no es tan impresionante como vivirlo, así que si estáis pensando en hacer una corta escapada por Europa, os recomiendo visitar Praga y, por supuesto, catar sus dulces.

¡Nos vemos pronto en otra nueva entrega de “Le Sucre Viajero”!

Anuncios

Rosquillas fritas

¡Hola reposteros!

Madre mia… Se va acabando noviembre y con ello… ¡Se acercan los exámenes! ¡Horror!

En una semana estaré haciendo el final de bioestadística. ¡A ver si tengo suerte y me libro de este peñazo de asignatura de una vez! Pero bueno, es lo que toca. La dura vida del estudiante…

Pero los dias de estudio (y los de trabajo, para los que ya hayáis pasado esta etapa), se hacen sin duda más amenos con algo dulce. Y qué mejor que una rosquilla y una taza de café para mejorar una tarde oscura de otoño. Y la Navidad está también a la vuelta de la esquina, un plato de rosquillas son un estupendo desayuno de Año Nuevo… A estas alturas, seguro que estáis deseando saber como se preparan. ¿He oido un sí? ¡Pues vamos a ello!

IMG_5542

Receta de rosquillas fritas (adaptadas libremente de una receta de Karlos Arguiñano) para unas… ¿70, 80, 100 rosquillas? Sí, salen un montón de ellas. Sí, os aseguro que os comeréis todas. Y sí, duraran menos de una semana, os lo prometo.

Ingredientes:

  • 1 taza de leche (la típica del desayuno. Usad para todas las medidas la misma taza)
  • 1/2 taza de aceite de oliva
  • Una corteza de naranja
  • Un chorro (generoso o no, al gusto, de anís)
  • 1 taza de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 sobre de levadura
  • Harina (la que vaya admitiendo la masa. Ya os digo yo que admite. Y mucha)
  • Aceite de oliva para freír y azúcar con canela para terminar de decorar

IMG_4447

Instrucciones:

Comenzamos hirviendo la leche, con el aceite, el anís y la corteza de naranja, para que infusionen todos los ingredientes y el sabor quede bien impregnado. Retiramos del fuego una vez caliente y añadimos el azúcar. Dejamos templar.

Mientras, en un bol grande, colocamos 4 tazas de harina, junto con la levadura y en un plato aparte, batimos el huevo. Ahora, incorporamos la leche (retirando previamente la cascara de naranja) y el huevo al bol de harina y mezclamos bien para obtener una masa homogénea. Veréis que sigue siendo una mezcla pegajosa, por eso debemos incorporar más harina, hasta conseguir una masa que podamos moldear con las manos, sin que se nos pegue a los dedos.

IMG_8272

Este paso, ha sido, desde mi infancia, el causante de inmumerables luchas con mi hermana y mi madre. Todas queremos hacer rosquillas. Pero ninguna quiere ser la encargada de mezclar la indomable masa. Nuestra vida cambió el año pasado, cuando compramos la Thermomix, que nos prepara la masa en un instante. Por eso, os recomiendo, si no queréis acabar tirandoos de los pelos, que hagáis la masa con una batidora. O que le echéis ganas y os animéis a tirar de brazo. ¡Es mejor que cualquier maquina de gimnasio!

Una vez hemos dado forma a las rosquillas, toca freírlas en aceite bien caliente hasta que hayan adquirido su habitual tono dorado. Nada más sacarlas de la sartén y mientras aun están calientes, las depositamos sobre un plato con un papel de cocina, para eliminar el exceso de aceite y las rebozamos con la mezcla de azúcar y canela. ¡No os cortéis, ponedlas una buena capa!

IMG_0882

Os aseguro que están de vicio. Seréis incapaces de comer solo una… ¡Dejadme vuestra opinión en los comentarios y nos vemos muy pronto!

Lamingtons veganos

¡Hola reposteros!

Nos vemos de nuevo, después de unas semanas sin actividad en el blog… Y es que este cuatrimestre está siendo mas duro de lo que pensaba. Entre practicas y parciales, no doy a basto. Pero bueno, he logrado sacar un ratito para actualizar el repertorio de recetas y hoy os traigo una muy especial, con unas fotos muy acordes a la época otoño-invernal que comienza.

Se trata de unos lamingtons veganos, originarios de Australia pero en su versión mas respetuosa con el medio ambiente y aptos para todos los que seáis intolerantes a productos de origen animal como la leche o los huevos. Son unos bizcochitos muy esponjosos, rellenos de mermelada (la tradicional es de fresa, pero a mi me gusta más de melocotón jejeje) y recubiertos con glaseado de chocolate y coco rallado. En definitiva. ¡Una pasada! Y lo mejor es que los pedazos que os vayan sobrando cuando “recortéis” para darlos la forma cuadrada, están deliciosos también.

IMG_2261

Así pues, ¡vamos a ello!

Receta de lamingtons veganos (para unas 12 porciones) basada en la receta de Merceditas Bakery

Ingredientes para el bizcocho:

  • 225g de harina de trigo (la normal de toda la vida)
  • 200 g de azúcar blanco
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 220 ml de agua
  • 70 ml de aceite
  • Una cucharadita y media de levadura química
  • Mermelada al gusto

Instrucciones:

Comenzamos preparando el bizcocho y para ello, simplemente tenemos que colocar la harina, azúcar y levadura en un bol, hacer un “agujero” en el centro y añadir ahí el resto de ingredientes. Solo queda remover bien y colocar en nuestro molde, con el horno previamente calentado a 160ºC. Yo use una bandeja de cristal, la engrasé bien y coloque un papel de horno, para que el bizcocho saliera sin romperse. Horneamos unos 35 minutos, aproximadamente.

IMG_2262

Cuando el bizcocho esté horneado y frío, desmoldamos y cortamos en dos mitades, para hacer dos tapas. Una de ellas, la inferior, la cubrimos con la mermelada de nuestra elección. Una vez esparcida, colocamos la tapa superior y damos forma a los lamingtons, cortando el bizcocho en cuadrados. Reservamos y hacemos el glaseado.

Ingredientes para el glaseado:

  • 150 g de azúcar glass
  • 50 g de cacao puro en polvo (yo suelo usar el de Valor)
  • 150 ml de leche vegetal (yo use de almendras, pero puede ser de soja, arroz…)
  • Coco rallado

Instrucciones:

Tan solo tenemos que colocar todos los ingredientes en un cazo e ir removiendo hasta que el azúcar glass se haya disuelto. Ahora, bañamos los lamingtons en el glaseado, cubriéndolos bien por todos los bordes y dejamos que escurra el exceso de chocolate. Mientras el glaseado aun está húmedo, rebozamos los pastelillos en un bol con coco rallado, hasta que estén bien cubiertos. El ultimo paso y el mejor de todos es… ¡Comerlos!

IMG_2263

Vereis que son una delicia, parecen de autentica pastelería y la mezcla de sabores (el bizcocho avainillado, la mermelada para aportar acidez y dulzor, el chocolate para darle el punto jugoso y el coco para rematar el combo de sensaciones), no os decepcionará.

Ya me contaréis que os parecen… Es una receta que no falla, de cara a las inminentes navidades. ¡Tenedlo en cuenta!

 

 

 

Bizcocho de calabacín

¡Hola reposteros!

¿Cómo estáis? ¿Que tal se presenta el inminente noviembre? Yo el mes que viene, comienzo ya con el primer examen (bioestadistica, uuffff)… Menos mal que el viernes pasado tuve fiesta, San Lucas, patrón de la facultad de medicina y me pude permitir un descanso, que me vino de perlas.

Pero bueno, aquí venís a aprender nuevas recetas, no a enteraros de mis vicisitudes (oye, que palabra más bonita jejeje) como universitaria. Así que, aquí vamos con un nuevo postre, muy otoñal y saludable, ya que lleva verdura como uno de sus componentes principales. ¿Cuenta para una de las 5 raciones diarias no?

FullSizeRender 34

Receta de bizcocho de calabacín (para unas 12-14 porciones, ¡sale un Bizcocho con B mayúscula!)

Ingredientes:

  • 300g de calabacín rallado (el mío era de la huerta, más ecológico imposible)
  • 100 ml de aceite de oliva
  • 150 g de azúcar blanco
  • 10 g de levadura
  • 100 g harina de trigo (la normal, vamos)
  • 150 g de maicena
  • avellanas troceadas (podeis usar otro fruto seco que os guste)
  • media cucharadita de nuez moscada
  • una cucharada de canela
  • 3 huevos L

Instrucciones:

Comenzamos rallando el calabacín y reservamos. Por otra parte, juntamos la harina de trigo, la maicena, la nuez moscada, la canela y la levadura y las tamizamos, para obtener una textura más fina. Reservamos también.

FullSizeRender 16 copia 2

En un bol grande, mezclamos los huevos con el azúcar y el aceite y batimos bien. Incorporamos los ingredientes secos ya tamizados y removemos hasta obtener una masa homogénea. Solo nos queda incorporar las avellanas troceadas (mejor sin tostar, así conservan todas sus propiedades) y el calabacín rallado. Mezclamos de nuevo y… ¡Masa lista!

Engrasamos con aceite nuestro molde y vertemos la masa. Hornearemos 45-50 minutos con calor arriba y abajo, a una temperatura de 180ºC (previamente, hay que precalentarlo). Para comprobar que el bizcocho está listo, como siempre os digo, podéis pincharlo con un palillo. Si sale limpio, con solo unas migas pegadas, es que está cocido.

FullSizeRender 16 copia 3

Mmmm huele que alimenta, os lo aseguro. Yo decidí no agregarle ningún glaseado, me gustaba demasiado su color tostado natural, pero si os apetece darle un toque más dulce (y menos sano) solo tenéis que mezclar un poco de agua con azúcar glass, como os he enseñado en otros bundt cakes, como en este de limón. Y si queréis probar otros bizcochos de corte otoñal, también os aconsejo este bizcocho de canela, o esta tarta de castañas, ¡deliciosas propuestas!

Pasad un feliz lunes y… ¡Nos vemos en dos semanas!

Estrella de pesto y tomate

¡Hola reposteros!

Entramos ya en pleno otoño… Me da un penita cuando los días comienzan a hacerse mas cortos y es de noche casi todo el tiempo… Menos mal que esta semana tenemos puente y eso convierte la semana en un poco menos deprimente.

Y por cierto, esta entrada la estoy escribiendo por adelantado, ya que cuando se publique yo no estaré en España…  Ya os contaré un poco más, pero seguro que me lo paso genial y aprendo un montón de nuevas recetas. Tened por seguro que os las mostraré muy muy pronto.

FullSizeRender 35

Pero vamos con la receta de hoy, en este caso, ¡una receta salada! Me apetecía cambiar un poco el registro, ya que hace mucho que no os enseño a hacer un pan o bollo de tipo salado, y que mejor ocasión que hoy, para que aprovechéis los días de fiesta para hacer una comida un poco más especial. ¡Espero que os guste!

Receta de estrella de pesto y tomate (para unas 14 raciones)

Ingredientes:

  • 3 masas de hojaldre ya preparadas (o una casera, como lo prefiráis)
  • Tomate frito
  • Tomate desecado para decorar
  • Pesto (podéis emplear pesto ya preparado o hacer vuestra propia salsa. Yo usé esta receta, adaptándola un poco libremente y creo que dio muy buen resultado)
  • Un huevo batido

FullSizeRender 29

Instrucciones:

Es facil no, lo siguiente. Simplemente, tenemos que dar forma circular a nuestras masas, si es que no la tienen ya. Colocamos una de ellas sobre el papel de hornear y esparcimos el tomate frito por encima, dejando un poco de espacio por los bordes. Yo añadí un poco de pimienta y coloque otra plancha de hojaldre encima. Ahora, vertemos la salsa pesto y colocamos la última masa.

Ponemos un vaso en el centro del circulo y vamos cortando la masa. Primero a la mitad, luego en cuartos, octavos… Así sucesivamente, con cuidado de no romper el hojaldre. Ahora, tendremos 14 pedazos de forma mas o menos triangular. Lo que debemos hacer es enrollarlos sobre mismos, una vez girando hacia la derecha y otra vez hacia la izquierda. ¿Veis como va cobrando forma?

FullSizeRender 21

Solo nos queda pincelarlo con huevo batido, quitar el vaso y colocar en el centro un poco de tomate desecado. Horneamos 25 minutos con el horno previamente precalentado a 180ºC y… ¡Listo para degustar! Es original y divertido, porque cada comensal puede servirse su propia ración tirando con la mano, ¡en una comida de amigos que celebre hace poco fue un éxito!

Ya me contaréis que os parece…

¡Besazos salados!

 

Natillas de chocolate veganas

¡Hola reposterillos!

¿Como estáis? Ay, que se nos acaba septiembre… ¡Qué dolor! Bueno, consolémonos pensando que prontito llega el puente de octubre y tendremos unos días de descanso para disfrutar de la familia, dormir hasta bien entrada la mañana y… ¡Hacer postres!

Por eso la receta que os traigo hoy, no puede ser más sencilla. Tiene solo uno, dos, tres, ¡cuatro ingredientes! La pueden preparar hasta los más torpes en la cocina, os lo aseguro, y es estupenda para darse un capricho dulce después de comer. Y por si fuera poco, es vegana, por lo que todos los vegetarianos, intolerantes al huevo o la lactosa, pueden tomarla.

Receta de natillas de chocolate veganas (basada en la de Delantal de Arces, un blog vegano que os recomiendo un montón)

IMG_1940

Ingredientes:

  • 300 ml de leche de almendras
  • 20 g de maicena
  • 10 g de cacao puro sin azúcar
  • 20 g de azúcar (si vuestra bebida vegetal no está ya edulcorada)

Instrucciones:

Vertemos todos los ingredientes en un cazo y calentamos hasta que rompa a hervir, removiendo todo el rato con unas varillas para evitar que se nos pegue (como si fuera una crema pastelera, vamos). Dejamos hervir 2 minutitos y retiramos del fuego para que se enfríe.

Cuando pase a temperatura ambiente, cogerá una textura similar a la de un flan. Para transformarlo en natillas, batimos con una batidora eléctrica (la de toda la vida, la de los purés y batidos, mismamente). La textura se vuelve mucho más suave y cremosa.

Solo nos queda conservar las natillas en la nevera hasta comerlas. Yo opté por decorarlas con un poco de chocolate blanco rayado, pero si no podéis tomar leche o sois veganos estrictos, omitid este paso.

IMG_1949

Como veis, es bien sencilla y no se tarda nada en preparar. Espero que la probéis estos días y, como siempre os digo, dejadme en los comentarios qué os ha parecido.

Me tengo que despedir con una mala noticia (o buena, según se mire)… Tendré que volver a subir recetas cada dos semanas, porque retomamos el curso y claro, no me va a dar tiempo para deleitaros cada lunes con un nuevo postre. Es malo porque tendréis que contener las ganas una semana más, pero creedme, será mejor para nuestra báscula…

¡Tranquilos, que el dia 9 de octubre, volvemos a vernos con más fuerza que nunca!

¡Besooooos!

Cheesecake de licor de chocolate

¡Hola reposteros!

Encaramos ya la tercera semana de septiembre… La semana en la que llegan los alumnos de primer año a la universidad… La semana en la que los novatillos caerán en las garras de los veteranos, jejeje…

Me hace mucha ilusión ser veterana, el año pasado disfruté un montón de las novatadas y tengo ganas de que los chicos de este año lo pasen tan bien como lo pasé yo. Con control y con respeto, son un modo estupendo de hacer nuevos amigos y comenzar a relacionarte con tus otros compañeros, a pesar de la timidez. Eso sí, repito, con respeto.

FullSizeRender 31 copia

Pero a los que no seáis universitarios, este asunto os dará un poco igual y seguro que no estáis liados pensando en nuevas formas de usar la harina, los huevos o la Nocilla… Así que aquí os traigo la manera tradicional de usarlos, ¿que mejor que para hacer un cheesecake con un puntillo de licor, para rematar el verano con buen sabor de boca?

Receta de cheesecake con licor de chocolate (basado en el de Alma Obregón, en su blog Objetivo Cupcake Perfecto), para unas 8-10 raciones.

Ingredientes:

Para la base

  • Medio paquete (me refiero al envase cilíndrico de plástico) de galletas Digestive o similar
  •  2 cucharadas de azúcar moreno
  • 60 g de mantequilla

Para el relleno

  • 600 g (dos envases) de queso de untar tipo Philadelphia
  • 120 g de azucar blanco
  • 2 cucharadas de harina
  • 2 huevos L o 3 huevos M
  • 50 ml de nata de montar (mínimo 30% de materia grasa)
  • 50 ml de licor de chocolate (o otro que os guste, tipo Baileys, Crema de Alba, licor de caramelo…)

Para la cobertura de chocolate y licor

  • 150 g de chocolate negro de fundir
  • 120 ml de nata de montar
  • 60 ml de licor de chocolate

FullSizeRender 29 copia 2

Instrucciones:

Precalentamos el horno a 180 ºC. Comenzamos preparando la base. Para ello, machacamos las galletas, las mezclamos con la mantequilla fundida y el azúcar y las colocamos en el fondo de nuestro molde redondo desmontable (previamente engrasado). Dejamos enfriar en el frigorífico mientras preparamos el relleno.

Para ello, mezclamos el queso con el azúcar. Cuando este bien mezclado, añadimos la harina y seguidamente los huevos, uno a uno, hasta que el anterior no se integre bien, no añadimos el siguiente. Finalmente, incorporamos la nata mezclada con el licor y batimos.  Vertemos la masa sobre el molde con la base de galleta y horneamos 20 minutos a 180ºC. Pasado ese tiempo, bajamos la temperatura a 120ºC y horneamos 90 minutos más, hasta que movamos el molde y solo “tiemble” la parte central. Dejamos que la tarta se enfríe bien. Mientras, preparamos la cobertura.

FullSizeRender 32 copia

Para ello, calentamos la nata hasta que rompa a hervir. Incorporamos el chocolate y mezclamos bien, hasta que se haya fundido del todo. Añadimos el licor y removemos. Dejamos reposar hasta que la tarta esté templada, momento en el que vertemos por encima la cobertura. La tarta al completo debe reposar en la nevera unas horas, por lo que yo os recomiendo prepararla de un día para otro, ya que además lleva algo de trabajo.

FullSizeRender 32

Pero bueno, en definitiva, no se tarda tanto y el resultado merece mucho la pena. Yo la preparé para una comida con amigos y la verdad es que triunfó. Os la recomiendo mucho para cualquier celebración, quedaréis como reyes.

Y yo me despido, tengo una semana muy movidita por delante… “¿Quien domina? ¡Medicina!”

¡Besos a todoooos!

Muffins de mermelada de ciruela

¡Hola reposteros!

¿Que tal va el inicio de septiembre? Yo ya estoy instalada en Valladolid, en mi nuevo piso.  Ahora toca disfrutar del reencuentro con los compañeros, contar las historias de nuestros respectivos veranos y aprovechar que aun hace buen tiempo para salir de fiesta y tomar algo en una terracita. Luego ya sabemos lo que nos toca… ¡Estudiar sin parar! Pero aun queda mucho para eso…

IMG_3457

¿Vosotros que tal vais con la vuelta a la rutina? ¿Os está costando madrugar? Si la respuesta es afirmativa, tengo la solución perfecta… ¿Que me decís si os digo desayuno? Y si a eso le sumamos la palabra muffin… La percepción de un madrugón cambia un poco, ¿verdad?

Receta de muffins de mermelada de ciruela (para unos 10 muffins bien hermosos)

Ingredientes:

  • 200 g de azúcar blanco
  • 2 huevos
  • 200 ml de leche entera
  • 75 ml de aceite de oliva
  • 200 g de harina
  • 10 g de levadura
  • Mermelada de ciruela (casera, a ser posible. La mía la hizo mi madre con ciruelas de nuestro propio árbol, más casera, ¡imposible!)

IMG_3474

Instrucciones:

Precalentamos el horno, con calor arriba y abajo, 250ºC. Mezclamos el azúcar blanco con los huevos, hasta que espumen. Con esto conseguiremos que la masa quede mucho más esponjosa. Añadimos la leche y el aceite y batimos, bien con una batidora eléctrica o bien con una manual. Yo lo he hecho con la eléctrica, pero podéis usar la que mejor os parezca.

IMG_3461

Incorporamos la harina y la levadura en dos tandas, previamente tamizadas. Mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea. Colocamos nuestros moldes de muffins en el soporte rígido para cupcakes y magdalenas y llenamos casi hasta el borde, para que nos salgan unos muffins consistentes, para aguantar toda la mañana de trabajo (o estudio). Añadimos una cucharada de mermelada y removemos un poco, para que se mezcle con la masa. Horneamos 10 minutos a 220ºC y 7 minutos más 200ºC.

IMG_3471FullSizeRender 28 copiaFullSizeRender 30 copiaFullSizeRender 29 copiaFullSizeRender 27 copia

Sacamos del horno, esperamos unos minutos y ponemos los muffins en una rejilla, para que el papel no se humedezca y se despegue. Veréis como huele toda la cocina… ¡Es una maravilla!

Probadlos y me contais que os parecen… Espero haberos dado una buena idea para comenzar el curso/continuar el trabajo.

¡Nos vemos la semana que viene!

Pannacotta de miel

¡Hola reposteros!

Se acabó agosto. El verano llega a su fin… ¡Qué pena!

Pero bueno, hay que mirar al futuro con ilusión y a yo tengo especiales ganas de empezar este curso. Un cambio de casa, la llegada de un nuevo amigo y un viaje muy especial me esperan… ¡Ya os iré contando!

Sin embargo, como se que muchos no estaréis tan contentos como yo, hoy os traigo una receta que os recordará a esas sobremesas de verano, cuando estás muerto de calor y te apetece un montón algo fresquito… ¡Pues aquí esta la pannacotta, para endulzaros las penas! Hace unos meses os enseñé otra pannacotta, en ese caso de chocolate. Esta, además de ser igual de suave y refrescante, tiene un delicioso sabor a miel y el toque final se lo da la salsa que lleva por encima, que le da aun más dulzor.

FullSizeRender 19 copia

¿Os animais a prepararla? ¡Vamos a ello!

Receta de pannacotta de miel (para unas 4-5 personas) basada en la de Maria Lunarillos.

Ingredientes para la pannacotta:

  • 200 ml de nata de montar
  • 30 g de miel ecológica
  • 2 hojas de gelatina neutra (hoy en día, la encontraréis en todos los supermercados)
  • 100 ml de leche

Ingredientes para la salsa de miel anisada

  • 50 g de miel
  • 50 ml de agua
  • Media cucharadita de anís
  • Jugo de medio limón

FullSizeRender 16 copia

Instrucciones:

Comenzamos preparando la pannacotta. Para ello, hidratamos las hojas de gelatina en un plato con agua fría. Mientras tanto, vamos calentando la nata con la miel hasta que esta última se disuelva por completo. Incorporamos la leche y, cuando la mezcla se haya templado (que podamos meter el dedo sin quemarnos, a unos 40ºC), añadimos la gelatina (sin el agua, obviamente).  Es importante que no incorporemos la gelatina hasta que no se haya enfriado un poco, porque si no podría perder su efecto debido a la alta temperatura.

Solo nos queda colocar la mezcla en vasitos o moldes, lo que prefiráis, y dejar que cuaje en el frigorífico. Tarda unas 6-8 horas, dependiendo de la temperatura de vuestra nevera.

Cuando terminemos con la pannacotta, preparamos la salsa, para dejarla enfriar también y que el conjunto sea mucho más fresco. Simplemente, colocamos todos los ingredientes en un cazo y calentemos hasta que rompan a hervir. Lo mantenemos en el fuego unos minutos y retiramos. Pondremos la salsa en una lechera pequeña o en un vaso y, como os digo, la dejamos enfriar.

FullSizeRender 20 copia

Después, cuando la pannacotta esté lista y vayamos a servir el postre, vertemos un poco de salsa por encima, para darle ese toque meloso y anisado del que os hablaba. ¿Sencillo, verdad? Es una receta que no requiere nada de tiempo y solo necesita utensilios básicos, pero que no obstante, gustará a pequeños y mayores.

Si os animais a prepararla, espero vuestra opinión y experiencia en los comentarios.

Un beso y, ¡nos vemos la semana que viene!

 

Hummingbird cake (versión bundt)

¡Hola reposteros!

¿Qué tal se está portando agosto? ¿Mucha fiesta? ¿Estáis de vacaciones?

Yo estoy un poco triste… Ya tengo la sensación de que el verano llega a su fin y no me hago a la idea de que, otra vez, en unos pocos meses, tendré que ponerme a estudiar. Sí, sí, ya se lo que estaréis pensando todos los que trabajáis: “¡No te quejes tanto y aprovecha! ¡Que la vida de estudiante es la mejor!” Como yo no he trabajado nunca, no puedo ni afirmarlo ni desmentirlo. Lo que si os diré es que, a parte de las 6 horas de clase por la mañana, por las tardes, sobre todo en épocas de estudio, de otras 6 horitas no nos libra nadie… ¡No todo es tan fácil como parece!

IMG_6075

Pero bueno, centrémonos en que aun me quedan unos días de descanso, que pienso aprovechar para dejar preparadas unas cuantas recetas (y que así no me pase como el año pasado, que no volví a actualizar hasta verano, jejeje…) Y el postre que os traigo hoy es perfecto para culminar el final del verano con un buen sabor de boca. Porque, ¿hay algo que recuerde más al verano que las frutas tropicales? La piña, el plátano, el coco… Mmmm, ¡riquísimo!

Receta del hummingbird bundt cake, en su versión más sencilla, ¡en forma de bizcocho!

IMG_6069

Ingredientes:

  • 220 g de harina de trigo
  • dos cucharaditas de levadura
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta
  • una pizca de nuez moscada
  • 10 nueces troceadas
  • 50 g de coco rallado (lo venden en todos los supermercados)
  • 170 g de azúcar moreno
  • dos huevos M
  • 100 g de piña natural cortada en trozos (yo use una de Mercadona que ya viene cortada en rodajas, muy rica y fácil de comer)
  • 2 plátanos hechos pure
  • 1oo ml de aceite de oliva

Instrucciones:

Comenzamos precalentando el horno a 180ºC y engrasando nuestro molde. Este bizcocho suele ser la base para hacer una tarta, con capas alternas de crema de queso, pero como yo quería hacer algo más ligero y que podamos tomar para desayunar o merendar cualquier día, suprimí el queso y me quede con el bizcocho.

IMG_6064

Batimos los huevos con el azúcar y cuando esté bien mezclado, añadimos el aceite, la vainilla, la piña, el plátano hecho puré, el coco y las nueces. Removemos para obtener una masa uniforme. Añadimos ahora los ingredientes secos, (harina, levadura, canela y nuez moscada), previamente tamizados. Solo nos queda batir hasta que todo esté bien integrado y verter la masa en el molde. Introducimos en el horno unos 35-40 minutos. Como os digo siempre, para comprobar que el bizcocho está hecho, clavad un palillo y si sale limpio (solo hay unas migas pegadas), está listo.

IMG_6082

Esperad a que se enfrie antes de desmoldar u os pasará como me suele suceder a mi, que soy tan impaciente que no espero y termino por romper el bizcocho que ha quedado precioso. Recordad, ¡la paciencia es la madre de la ciencia! No sé si de la ciencia repostera, pero es importante en cualquier caso. Eso si, una vez desmoldado, ¡atacad y coméroslo como si no hubiera un mañana! Al fin y al cabo, lleva fruta. Tiene que contar como una de las cinco raciones diarias, ¿no?

Ya sabeis, probadlo y contadme en los comentarios. Nos vemos la semana que viene y hasta entonces… ¡Feliz verano!