Loaf cake de té verde y limón

¡Hola reposteros!

No se si os pasará como a mi, pero últimamente no hago más que ver en recetas, cartas de restaurantes o Instagram; montones de nombres ingleses para denominar cosas que, en español, llamamos de una sola manera. Y entonces me pregunté, ¿debemos usar esas palabras? ¿Designan comidas diferentes? ¿O es un simple método para dar más “glamour” a la comida en si?

Decidí informarme un poco y, efectivamente, hay palabras que son distintas porque sirven para dar nombre a cosas distintas. Y como quiero que vosotros, mis reposteros, habléis con propiedad, os traigo aquí las principales formas de decir en ingles lo que nosotros en español llamamos genéricamente “bizcocho”

Primero tenemos el pound cake, que son todos aquellos bizcochos que no llevan levadura entre sus ingredientes. Antiguamente, se elaboraban solo con huevos, harina, mantequilla y azúcar, en concreto con una libra de cada uno de sus ingredientes, de ahí el pound, que en inglés significa libra.

FullSizeRender 15

Por otra parte está el bundt cake, que es el bizcocho que se elabora en un molde de “bundt”, un molde redondo, con agujero en el centro y formas muy bonitas en la superficie.

También tenemos los shortcakes, bizcochitos pequeños que suelen estar rellenos de nata, crema y frutas (similares a los scones, que ya os enseñé en una receta) y por último, el loaf cake, el bizcocho de toda la vida, con su levadura y cocido en un molde normal. Y este es el postre que os traigo hoy. Tiene un sabor particular, por el té, pero tranquilos si las infusiones no os hacen mucha gracia, es un toque muy suave, casi enmascarado por el limón (que como sabéis a mi me encanta)

Receta del loaf cake de té y limón (basada en la de ILoveBundtCakes)

Ingredientes para el bizcocho:

  • 100 ml de leche desnatada
  • Dos cucharadas de té verde (el mío tenía además naranja, limón y melisa)
  • 100 g de mantequilla sin sal derretida
  • 125 g de azucar blanco
  • 50 g de miel ecológica a ser posible (calentada un poco en el microondas)
  • 2 huevos L
  • Zumo de medio limón
  • 180 g de harina
  • 5 g de levadura
  • Ralladura de limón

Ingredientes para el glaseado:

  • 50 g de azúcar glass
  • Té verde (el que vaya necesitando)
  • Más ralladura de limón

FullSizeRender 17

Instrucciones:

Precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo y comenzamos preparando el bizcocho. En primer lugar, calentamos la leche en el microondas y le añadimos las dos cucharadas de té. Dejamos infusionar unos 10 minutos, mientras vamos preparando el resto de la masa. Para ello, mezclamos la miel, el azúcar y la mantequilla y cuando esté bien integrado, incorporamos los huevos y la ralladura de limón.

Una vez la leche ha cogido el sabor del té, colamos las hojas e incorporamos el zumo de limón. Parecerá que la leche se corta, tranquilos, es lo que estamos buscando. Tamizamos la harina con la levadura y la añadimos a la masa de huevos, azúcar, mantequilla… en dos tandas. Vertemos también la leche en dos veces, cuando añadamos una parte de la harina.

Mezclamos hasta obtener una masa lisa y sin grumos. La colocamos en un molde normal,  previamente engrasado con un poco de aceite y horneamos 35 minutos, más o menos. Antes de desmoldar el bizcocho, le dejamos enfriar unas dos horas, para evitar que se rompa.

FullSizeRender 16

Cuando ya está desmoldado, preparamos el glaseado. Colocamos en un cuenco el azúcar glass y vamos añadiendo el té a cucharadas, una por una, y mezclando, hasta que tengamos una textura similar a la de yogur líquido. ¡Cuidado de no pasaros con el componente líquido, o el glaseado no se secará! Solo nos queda verterlo sobre el bizcocho frío y rallar un poco de corteza de limón por encima, para darle un toque fresco.

Os prometo que no sabe mucho a té, es el punto justo para obtener un sabor cítrico y curioso. Podéis omitir el glaseado, si queréis, pero le aporta jugosidad y un dulzor que le va genial.

Si os atreveis a probarlo, espero vuestra opinión en comentarios, Twitter o Instagram. ¡Nos vemos la semana que viene! ¡Disfrutad del veranito!

Besosss alimonados

Anuncios

Polos de nectarina y plátano

¡Hola reposteros!

Aquí estoy de nuevo, una semana más. ¡Ya he vuelto a coger el hábito! Esperemos que dure… Y os adelanto también que trataré de retomar el canal de Youtube, ¿os acordáis? Qué pintaza tenían esas recetas: la mega cookie con nubes, el cheesecake con dulce de leche o las magdalenas de limón y lemon curd… Por si tenéis demasiadas ganas de un nuevo video, por aquí os dejo los anteriores, para que vayáis abriendo boca.

Y nos centramos ya en la receta de hoy. Unos polos de fruta riquísimos y sobre todo refrescantes, para amenizar vuestras tardes de verano. Además, no tienen huevo, leche, nata, harina… Vamos, que son aptos para intolerantes a la lactosa y al huevo, y estupendos para cualquier persona que quiera darse un capricho dulce sin pasarse con las calorías…

IMG_5907

Aquí os dejo la receta, ¡espero que os guste!

Receta de polos de nectarina y plátano (para unos 5 polos, depende de la capacidad de vuestro molde)

Ingredientes:

  • Medio plátano un poco maduro
  • Una nectarina cortada en taquitos
  • 60 g de azúcar blanco
  • 60 g de agua
  • Jugo de medio limón
  • Unas hojitas de menta o hierbabuena para decorar
FullSizeRender 19

Mis moldes son de Ikea, como ya os dije en una ocasión. Pero podéis usar el envase de un yogur, ¡como cuando éramos pequeños! 

Instrucciones:

Comenzamos preparando un almíbar con el azúcar y el agua, para aportar el componente líquido. Tan solo tenemos que colocar ambos ingredientes en un cazo y calentarlo hasta que comience a hervir. Lo retiramos del fuego y esperamos a que se temple un poco.

FullSizeRender 18

Minutos después, ponemos la fruta y el jugo de limón en una batidora e incorporamos el almíbar. Trituramos hasta que obtengamos una “masa” relativamente liquida (tiene una consistencia similar a la de un batido, un smoothie) y la vertemos en nuestros moldes hasta casi llenarlos. Yo puse entonces una hojita de menta en la masa, justo en el borde del molde para que le diera un toque de color.

FullSizeRender 20

Solo nos queda esperar unas 6 horas, hasta que estén totalmente helados y entonces… ¡a disfrutar! Más fácil, imposible. Y más sano, imposible también.

Ya sabéis, si queréis un postre rico, fresco y saludable… ¡Este es vuestro sitio! Nos vemos la semana que viene y como siempre, decidme en comentarios que os ha parecido la receta y si os apetece que prepare algo en particular, estoy abierta a todas vuestras sugerencias.

¡Besos!

 

 

Banoffee cream pies: El regreso de Le Sucre Nuage

¡Hola reposteros!

Que raro se me hace volver a decir esto… Pero sí, aquí estoy de nuevo, después de más de medio año. La verdad es que no tengo una excusa muy consistente para justificar mi ausencia en el blog. Solo puedo deciros que no es tarea fácil compaginar la vida universitaria en otra ciudad con el esfuerzo que requiere mantener un blog de repostería, ¡y más cuando no tienes cocina donde practicar!

IMG_5884

No se puede recuperar el tiempo perdido, pero si se puede retomar lo que se dejó en espera, de modo que este verano trataré hacer todas las recetas que pueda para tener material suficiente para los próximos meses. Y para comenzar, os traigo esta receta, que la verdad fue un poco improvisada como ya os contaré en otro post, pero que me sorprendió gratamente por lo bien que quedó.

Con todos ustedes, señoras y señores, el regreso de Le Sucre Nuage con unas deliciosas, cremosas y dulces: ¡Banoffee cream pies!

Receta de las Banoffee cream pies (para unos 12 pastelillos)

Ingredientes:

  • 1 lámina de hojaldre
  • 4 yemas de huevo L
  • 200 ml (un brick pequeño) de nata (podéis usar tanto la nata de montar como la de cocinar)
  • 45 ml de leche
  • 70 g de azúcar blanco
  • 30 g maicena
  • 1 rama de canela
  • Sirope de caramelo y platano para decorar

FullSizeRender 15

Instrucciones:

Podemos emplear tanto hojaldre casero como una lámina ya hecha. Yo le hice casero, con la receta de hojaldre de la Thermomix (que por cierto no me agradó mucho, tendré que pensar como mejorarla porque queda demasiado blanda para mi gusto). Cuando tengamos el hojaldre listo, pasamos a hacer la crema.

Para ello, comenzamos infusionando la nata con la canela y la leche, poniéndolas en un cazo y dejando que hierva. Retiramos del fuego y dejamos templar. Mientras, hemos batido las yemas con el azúcar y cuando la nata esté más fría, la incorporamos a la mezcla de yemas en dos tandas. Removemos bien y trasladamos la mezcla a un cazo, donde incorporamos la maicena y mezclamos hasta que no se vean grumitos.

Con la crema pastelera, como siempre os digo, hay que tener cuidado. El fuego debe estar a una potencia media y hay que remover con unas varillas constantemente, ya que si no, se nos pegará la masa al fondo del cazo. Cuando ya haya espesado, la quitamos y dejamos atemperar.

IMG_5902

Entretanto, colocamos el hojaldre. Yo use el molde rígido para hacer cupcakes, pero podéis usar flaneras pequeñas, por ejemplo. Lo engrasamos con un poco de aceite, cortamos el hojaldre con un vaso o un cortapastas redondo y lo ponemos en el molde. Solo nos queda colocar la crema, un par de cucharadas por cada pastelillo y hornear 15-20 minutos a 250 grados. Yo quería que la superficie quedara un poco tostada, así que los saqué del horno cuando vi que estaban en ese punto.

Cuando estén fríos, los desmoldamos y decoramos para darle el toque de “banoffee”. Echamos un poco de sirope de caramelo por encima y decoramos con un par de rodajas de plátano. ¡Y listo!

IMG_5887

Tienen una pinta estupenda, ¿verdad? Son un postre muy suave y ligero, os recomiendo conservarle en el frigorífico, ya que tiene crema que se puede estropear.

Espero que os haya gustado esta nueva receta y que la espera haya merecido la pena… ¡Volveré pronto!

¡Muchos besos!